martes, 6 de diciembre de 2011

NARNIA :DDD

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HOLA GALLAAASSS :DDDD (y gays que se meten a masturbarse reírse con nuestros chistes racistas  :D)

Bueno, ¿cómo han estado? ¿que tal les ha ido? ¿se han echado su buen polvo como buenos cristianos que son? (Ay, mierda, olvide que los cristianos y católicos nos pueden tener sexo ._.) Nosotras hemos estado excelentemente bien pal pico, reventándonos la cabeza pensando en el tercer capitulo de nuestra "novela" (pfff jajaja :'D) para así deleitarl@s a ustedes, nuestros fans bitches y así provocar que sus virginales (pff, sí claro, PUTAS TODAS) coños se abran en flor y conozcan el mundo :D

Bueno, esta entrada la queremos dedicar a la miseria de fans los fans que tenemos.

Sí, aquellas personas que, además de tener una adoración casi religiosa por nosotras, se dan el tiempo de leer y comentar esta ridiculez a la cual nosotras descaradamente llamamos fanfic.

Comencemos:

Me encantaría rendirle homenaje a esta chica llamada Kuroko_du_Lioncourt. Quien hasta el momento ha sido la única que ha comentado cada capitulo de nuestra vergüenza de novela.

Ahora, la gracia no solo está en ello, sino en la creatividad (y sentido del humor) que pone en estos, he aquí sus comments (los cuales tenemos guardados bajos llave junto a un altar para ella en nuestro armario de Narnia)




Apreciamos que hayas tomado un minuto de silencio por nuestros compatriotas Salsacianos que en paz descansen. Así como también apreciamos el hecho de que hayas entendido cada chiste del fic (eres chilena duh! :D) y que tu comentario haya pasado los 10 caracteres (me mojas.... en serio, amo los comentarios de más de 10 caracteres :| ). Nos alegra saber que no somos las únicas que no  se han bajado del poni aún y que siguen siendo fieles fans de 31 minutos. c':

Eso sí, yo (Carrie) fui al Lollapaloozza (cof... fueconsupapáynolograroncolarse... cof cof) y no vi a ningún reportero de 31 minutos, a no ser que hayan estado con los artistas atrás del escenario e.e (si es así, putos todos, yo quería ver a the killers è_e)

Bueno, pasemos al otro comentario:


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Nos hiciste sonrojar con esas propuesta indecorosas de paraguas y kuchen u/////u Y con respecto a lo de darnos un hijo, te decimos:


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Si el zorrón de Jun "J" Onose Juan "Llei" Osom te lo dice, es porque el sapbe y le tienes que hacer caso por ser el más chorizo de todos los flacos y gordos (?).

Sin embargo, preferiríamos que nos invitaras una chela si quiera antes de que procreáramos (?)

PD: te queremos :D
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 Y bueno, se supone que ahora hablaríamos de la Páúlókáá bn béllákááh pero la paja el tiempo no nos lo permite.

Paula, tú sabes que en colegio te damos 1000 guaguas negras y que te agradeceremos en carne el que le hayas mostrado el blog a tus amigos a pesar de que seguimos sin ningún seguidor y comentarios.

Washeetahs, aquí les dedicamos un tema expresando toda nuestra gratitud  ♥ 


miércoles, 30 de noviembre de 2011

Cap. 2 Ezpedzial de Navidad de la World War II


Las Maravillosas Aventuras de Madre Bernarda y sus Amigos Desalmados

Ezpedzial de Navidad de la World War II

Ezpedzial...

En algún lugar recóndito del supermercado, en la sección de bajas y rebajas, un par de subnormales esperaban a Ludwig para planear la invasión al otro supermercado y así hacer que las ventas disminuyeran. Este par de subnormales eran Jaibo –la mina de la relación- y Zera –el macho más macho entre todos los machos, incluso más macho que Manu-.
Se encontraban vestidos como elfos y esperaban a su jefe muy gaymente, dándose agarrones, agarrones everywhere, en todas partes que se puedan imaginar, pero como siempre, Zera era el hombre y no se dejaba tocar.

Llegó Ludwig con un carrito de bombas lacrimógenas con formas de arbolitos de pascua y barba de Santa Claus. Los ojos de Jaibo brillaron y se acercó corriendo mariposonamente mientras gritaba:

- ¡Santa! ¡Yo sabía que existías, viejo conchetumare! –y aparece a su lado Feliciano. Vestido de señora Claus, cargando galletitas recién horneadas con forma de hombrecitos de jengibre, una de ellas era la de Shrek que les preguntaba si conocían a pin pon. Japón animado vestía de reno Rodolfo.

Zera trataba de calmar a Jaibo que le gritaba al fornido Santa Claus, rubio y de ojos celestes.

- Nunca me regalaste el skate pa navidad, viejo culiao. Yo quería un vibrador y tampoco me lo trajiste.

- Cálmate, weona, cálmate. No es Santa, es nuestro jefe –dijo Zera.

Ludwig estaba serio y batallando porque Jaibo no le quitara la barba. Feliciano lloró como marica empedernido, como italiano huyendo de Francia, a quien probablemente no haremos mención en este capítulo.

Ludwig gritó:

- ¡Soldados, fórmense!

Y todos los coños abiertos en flor se formaron en una línea perfectamente recta, perpendicular a la tangente del triángulo isósceles, aquí nos preguntamos: ¿qué valor tiene x? No importa, esta es la Segunda Guerra Mundial, así que nos lo paseamos de lao a lao.

Jaibo seguía llorando, Feliciano también, al recordar aquellas navidades pasadas donde no encontraron más que carbón bajo el árbol de navidad.

En ese momento, llegó Feliks montando un poni rosado, gaymente, que disparaba arcoíris por el trasero y detrás, lo perseguía Toris.

- ¡Viva el rosa maraco intenso! –dijo Polonia- ¿Es que acaso nadie quiere que pintemos el super?

- Bájate de ese poni, maricón –dijo Ludwig a lo que Feliks contestó:

- ¡No es poni, es un caballo recio y fornido, color rosado, que dispara arcoíris por su trasero, tiene cuerno de unicornio y color de poni!

- Vo cállate, aweonao y presta atención, nos tomaremos el supermercado de al frente –Ludwig.

Al final, Toris se llevó a Feliks. Entonces, metieron sus narices en el asunto.

- ¡Atención, soldados! ¡Espárragos al frente! –y todos tomaron un espárrago y una lechuga como casco- 

¡Presenten armas!

- MI capitán, no es por nada, pero… ¿desde cuándo los espárragos son considerados como armas? –preguntó Jaibo.

- Desde que Conservia proclamó los territorios de Salsacia hace… dos días.

- Pero capitán…

- ¡No se atreva a contradecir los fundamentos históricos! ¡Está en nuestra constitución! –saca un papel de confort que tenía escrito con plumón: ''Constitución del 2011''

- Eso no es una constitución, es un papel higiénico –dijo Zera.

- Ya, a las trincheras por aweonao –Ludwig enojado y sacó el plano del supermercado vecino para explicar el plan.

- Jaibo, tú atacarás por la retaguardia.

- ¡Bien! ¡A fin seré el dominante! ¡La guagua será mía! ¡Ya no más negras! Lograré crear la raza aria.

-Me refería al supermercado.

- Oh, mierda.

- Feliciano, tú entrarás vestido de señora Claus con muestras gratis de pastas italianas para distraerá a los comunistas y los fachos –quincheros, (cuicorocó, cuicorocó, se escucha del pasillo de al lado)-, con una falda mostrando tus largas, torneadas y sexys piernas –arqueando una ceja. Se le cae la baba.

- Ludwig, Ludwig-san, ¿dai jobu ka? –dice Kiku.

- ¿Eh? Sí, sí, continuemos. –se desabrocha el botón primero de la camisa, hace calor- Zera, tú… tú… tú… has la wea que querái, vo pasái piola siempre, washo. Por eso te quiero.

- Señor, sí, señor –Zera.

- Kiku, tú toma las medidas necesarias.

- Por supuesto, Ludiwg-san –guiña un ojo.

De ahí, emprendieron camino al supermercado más conocido como ''Santa Isabel'' (teconoce). Habían llegado al estacionamiento, pero se detuvieron al notar que el peligroso, rudo y altamente notorio Canadá estaba haciendo guardia.

- ¿Quién se atreve? Porque yo aún soy muy joven y exitoso para arriesgarme –dijo Ludiwg.

- ¡Yo, yo capitán! ¡Yo me arriesgo por usted! –Feliciano levanta la mano, contento.

- No, tú eres un peligro público.

En eso, ven pasar a un chico de cabello castaño oscuro, muy delgado, terrible pollo e influenciable, con una camiseta que decía ''I love blondies (but I'm not gay)''. Se le acercaron sigilosamente, tratando de no llamar mucho la atención, algo imposible, considerando que llevaban trajes navideños.

- ¿Quién chucha son ustedes? ¿Qué wea quieren? –dijo Manu.

- Manuel, ¿quieres servir a tu país? –Ludwig le tomó de los hombros.

Manuel la pensó.

- Eres rubio, así que te escucho.

- Mira, ¿ves a ese otro rubio de ahí? ¿el guardia de sombrero rojo?

Manuel asiente.

- Necesito que vayas y lo distraigas. El futuro del país depende de ti y de que lleves a cabo correctamente esta misión.

A Manu le brillaron los ojitos sintiéndose totalmente patriota y con la frente muy limpia y serena se dirigió hacia allá, pero volteó, enarcó una ceja y dijo:

- ¿Qué obtendré a cambio?

Ludwig volvió a posar su mano sobre el hombro del chileno con sus intensos ojos azules y brillantes y le dijo:

- Educación gratis, perro. Educación gratis.

meme

Con esto, Manu salió corriendo y una vez que estuvo frente al rubio le miró rudamente, y este le sonrió, el pequeñín le provocaba ternura.

- ¿Conoces a Pin Pon? –le preguntó Manuel.

- ¿Pin Pon? –dijo el rubio extrañado.

- Sí, Pin Pon –afirmó Manu.

- Sí, es un muñeco muy guapo y de cartón.

- Se lava la carita con agua y con jabón.

- ¿¡Con agua y con jabón! –gritó anonadado, no sabía que los muñecos se lavaran.

- ¡Sí, se lava la carita! –dijo con voz chillona, asustado, mientras el Eje de Navidad se colaba a Santa Isabel (te conoce).

Pasaron por la parte de comida rápida y se encontraron un gringo comiendo una hamburguesa, y fue allí, donde la batalla campal comenzó.

Jaibo apareció por la retaguardia, con las guaguas negras del apocalipsis, (clase de biología), desenvainando sus biberones y tirando sus pañales sucios, marca Huggies, uno cayó en la cara de Ludwig, el olor casi lo atonta, pero decidió seguir, un macho patata no se rendía tan fácilmente. Mientras tanto, Kiku tomaba las medidas necesarias, creando mini submarinos de diferentes colores, con cada seiyü voluptuosa que promocionaba.

Zera, a la vez, hacía la cosa que quería, y se puso un traje de carnaval de Río y comenzó a acercarse a su eterno enemigo, Arthur (feel like a sir) mientras movía las caderas. Empezaron una competencia, del cielo salió la diosa Shakira cantando Hips don't lie (8) mientras Italia bailaba Hula Hula y batía una bandera blanca.

Ludwig se fue acercando a Rusia, pero éste estaba tan borracho de vodka que decidió dejar que muriera solo a causa de la cirrosis que le afectaría después.

Y el gringo sonreía cómodo mientras observaba la batalla, con un cuarto de libra en la boca (¿podí creer que las weas ahora cuestan dos lucas? D: ).
China construía una pequeña (grande) China Town en el pasillo que ahora era territorio conservio. 

Shinatty aparecía lanzando pequeños peluches de gatito, esponjosos, matando con su ternura y encanto.

Francia, mientras tanto, corría desnudo con una rosa en su entrepierna buscando a Manu (pedo bear) pasándose por la raja su patria, él no estaba ni ahí con defender el supermercado, él quería sersooo.

Y así continuaron. Combos iban, combos venían, guaguas negras volaban por el cielo, la cabeza de Shinatty, abierta, expulsaba todo su contenido esponjoso y suave, y Yao lloraba por él. Japón había dejado de tomar las medidas necesarias para darse un descanso. Italia finalmente se había atrevido a luchar, sin embargo, la batalla había terminado, sus piernas eran sus armas.

Jaibo y Zera descansaban acurrucados el uno en el otro en la sección de muebles para el hogar, uno de los pañales les había llegado a ambos en la cara y se habían dormido (malditas guaguas negras D;)

Manu y Matthew se habían vuelto muy buenos amigos, descubrieron que ambos eran fanáticos de Pin Pon, y además, Canadá era rubio, ¡perfect pa Manu!

Los únicos que quedaban en pie eran Ludwig, cubiertos de pañales de guaguas negras, agotado y cansado, oliendo a ''gloria'', mientras Estados Unidos ya estaba comiéndose su postre: manjar. (Dulce de leche colún).

El yanqui se le acercó al alemán y le extendió la mano.

- Te propongo un TLC entre los supermercados. 50 y 50. Todos ganamos y yo soy el héroe.
Los ojos de Alemania brillaron. Estrecharon sus manos y firmaron la paz. ¿Da?

- Esto es lo que he estado esperando durante toda mi vida, yanqui. Me has hecho el hombre más feliz del mundo.

Todo esto pasó una víspera de Navidad.


Al otro día, Santa Isabel (te conoce) hizo un evento en el cual anunció su tratado de libre comercio con Tottus (no tiene frase célebre), y los grandes invitados fueron:

¡MA – CHI – TU – RRAS!

Lonko, toki, ruca, Colo Colo, Bío Bío,
Las machiturras tienen coigüe.
¿Marrichiwey? Marrichihuaso.

Y mientras cantaban, del cielo, a lo Lady Gaga, apareció nada más ni nada menos que Bill ''Turro'' Kaulitz, vocalista de Tokio Media Agua, mandándose su solo de kultrún y trayendo como acompañamiento al dúo de baile M&M -Martín y Manuel-.

O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O

Rudolph finalmente fue aceptado por sus compañeros los renos.

El osito mandarina volvió a sonreír y el Grinch salvó la navidad.
Scrooch se volvió un hombre bueno luego de recibir la visita de los cuatro fantasmas de las guaguas negras de las navidades pasadas.

Rusia falleció de cirrosis y al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la izquierda del Dios Lenin todo poderoso, de ahí, ha de venir a tomar vodka con los vivos y los muertos.

Y colorín colorado, las obras de Dios se hacen todos los días (Madre Bernarda, quien no ha tenido ni 
tendrá ninguna participación relevante en este capi y probablemente en todo el fic).


¿Fin?

PD: Nadie de aquí es racista, excepto la Domi Carrie.

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La victoria de Conservia (cap.1/ilustración)


ksjdhfksdhflkjsdhf (risa mongólica)
Una de las escenas más épicas del capitulo 1 (a parte del pium pium de Arthur xd) fue la derrota de los Salsacia u_u He aquí una pequeña ilustración hecha por mí (Carrie) para... em... no se, entretenarlas y asombrarlas con mi talento (?) (¿qué talento?)

martes, 29 de noviembre de 2011

Cap.1 La Guerra de Sansacia y Conservia

Las Maravillosas Aventuras de Madre Bernarda y sus amigos Desalmados
Carrie, Lisa Parker & Sophie Strife
O-o-O-o-O-o-O-o-O


Bitácora del capitán Ignacio Tomeito.
''Lloro, porque mi patria está perdiendo condimentos, y porque este conflicto parece no tener fin; a veces pienso… porque yo pienso –aunque usted no lo crea, del supermercado-: ¿quién tomará el lugar en el refrigerador? ¿Salsacia o Conservia?

Aún recuerdo cómo empezó todo, al archiduque Francisco Espárrago Fernando asesinado y su esposa, la condesa Palmita lloraba sobre su cadáver. Aquel era un amor prohibido, pero que dio frutos a la patria; todavía me acuerdo cuando los jefes estuvieron de acuerdo en bajar la temperatura del refrigerador, cuando se implementó la ley del máximo de refrigeración y se creó la Constitución del Código de Barra y la ley de vencimiento.

Pero entonces estalló la guerra y todos nuestros beneficios se fueron al tarro, literalmente. Tenemos el apoyo de nuestros amigos los huevos, muchos murieron, algunos se quebraron y terminaron en el basurero, otros, simplemente fueron el desayuno de unas bocas hambrientas.

Y ahora en esta fría tarde de supermercado hemos perdido dos hombres. Los de Conservia mandaron dos gigantes –uno rubio y otro moreno- que nos tomaron, abrieron nuestras cabezas y se lanzaron nuestros contenidos el uno al otro, homicidio, pensé. La salsa de mis compatriotas estaba repartida por todos lados y nuestros enemigos riéndose de ello en nuestra cara.

Ahora planeamos cruzar la frontera del pasillo y atacarlos por la retaguardia. Sí, será un día difícil, pero confío en mí, en mi ejército, en nuestra patria y nuestro carrito de troya en el que saldremos victoriosos de esta contienda.

Y así, las tropas salieron al campo de batalla, los soldados bravos con sus armaduras de lata miraban con decisión a sus enemigos, sabiendo que ese día la victoria por sobre la sección de congelados será de ellos.

- ¡Por el refrigerador, o el condimento!

Entonces, sacaron las armas, las boletas, desembarcaron los abrelatas y tiraron bombas de códigos de barra. El ejército salsacia iba avanzando, olían la victoria en el campo de batalla ''hay olor a gloria'', sin embargo, el destino tenía otra cosa preparada para el capitán Ignacio Tomeito. Las cerezas en conserva, sus mayores enemigas, se acercaron a él por detrás. La vista del capitán se vio nublada, su cuerpo casi inerte cayó al piso, se oyó un estruendo metálico y los soldados voltearon en el pasillo; por un momento, el sonido a guerra se desvaneció, el militar estaba herido, botando sus fluidos por la baldosa, mientras el brillo del abrelatas se hacía destacar con la luz.

- Di tus últimas palabras, infeliz –dijeron las cerezas, a lo que el capitán, con su último aliento, simplemente contestó.

- Carozzi, carozzi…

- ¡Me encanta! –lloró un soldado de la tropa salciana.

Tras horas de lucha, salsa derramada, almíbar, almíbar everywhere, el ejército conservio ganó la batalla. Chocaron latas, cantaron el himno conservio, se tiñeron con la salsa de sus enemigos y celebraron como si aquella fuese la victoria más grande de su patria.

- ¡Viva Conservia, mierda! –gritó el capitán de ese bando, sin embargo no obtuvo respuesta. Toda su tropa estaba mirando atónita hacia un punto del pasillo. Él volteó, encontrándose a uno de los jefes, aquellos que habían mandado a cometer homicidio en el ejército salciano; era un muchacho de tez morena pálida (pareja) y ojos verdes que miraban sorprendidos junto a un extraño aparato de forma cuadrada en sus manos.

- ¿Pero qué coños abiertos en flor significa esto?

- ¡Ah, retirada, retirada! –gritó el capitán, pero ya era muy tarde. El curioso acontecimiento de lucha había sido subido a YouTube y a Facebook; Facebook, perro.

Las latas dieron un grito de guerra lanzándose contra Antonio y botándole al suelo, tomaron unas bolsas plásticas y lo ataron al frigorífico, metiendo un tomate en su boca.

- ¿Y à vò' què mìerdà te pasò, cònchètùmarè? –dijo un bellako Manuel, con las manos acorralando al español.

- ¡Mm, Mm! –el chileno entendió que tenía que liberarlo, lo hizo con rapidez.

- ¡Manu, las conservas tienen vida, tío! ¡Ellas me amarraron!

- ¡Oè weón, tày cagào del matè! Tà bien que tengài tus fantàsìas con los tomàtes, pero pudiste habèr llamào al Fràncis po, tù bèllàkììtò bien rèady pà lòs nènès del cacerìo. ¡Te fuiste al porki!

Y en eso, apareció Arthur y Martín peleando, dieron la vuelta, giraron, y los encontraron a ambos en una posición comprometedora, y Antonio mantenía las extremidades amarradas, sexymente.
Arthur no lo soportó, sus celos por el chileno fueron más y apuntó a Antonio con una pistola imaginada.

- ¡Muere, Antonio! ¡Pium! ¡Pium!

En eso, apareció el gran pensador Confucio, acompañado de madre Bernarda, a ambos los rodeaban una aureola brillante, como a Sebastián.

- Quien nada sabel, nada dudal –dijo Confucio.

- Y recuerden que las obras de Dios se hacen cada día.

Madre Bernarda sonrió, acaparando toda la escena de este fanfic con su brillante luz.

Así, la guerra entre Salsacia y Conservia acabó, dando paso a un sinfín de situaciones pecaminosas. 

¿Antonio está loco? ¿Lo imaginó? ¡Pero está en Facebook, Facebook perro!

Y como la escena se inundó en la luz, nos veremos en el próximo capítulo.

Ten cuidado cuando abras el refrigerador… las conservas tienen vida.

Y la salsa también.

Espero les guste esto... una bobada, saldrán más personajes y de otros mangas xd será genial, una locura!
Nos vemos cabras, las qero (L) Se me cuidan ^^

Hallo :DDD

Bienvenidos a este blog lleno de incoherencias, hecho por y para fans de hetalia y el anime en general :DD

"Las Maravillosas aventuras de Madre Bernarda y sus amigos desalmados" consiste en un fanfic de título breve que por donde se vea no tiene nada de coherencia :D Se mezclan diferentes historias y series, como Salsacia y Conservia, Litchi Hikari club, Animes ramdom sacados den closet y, por su puesto, Hetalia y LatinHetalia :D

Las creadoras somos yo (Carrie), Sophie y Mischa, somos más chilenas que los porotos pero optamos por ocultar nuestros nombres verdaderos en caso de ataques a nuestra integridad física, psicológica y porque aún somos muy bellas y exitosas como para morir (?)

Esta historia salio un día de... en realidad ya ni me acuerdo como chucha salio, algo hablábamos de salsacia y conservia, quisimos hacer una historia sobre la guerra entre esos dos bandos y al final terminamos haciendo un fanfic de Hetalia ._.

Y eso ._.

Bye.